Pavadas, boludeces y etcéteras. Para los que se divierten con muy poco. Como yo.

jueves, agosto 11, 2005

¡Qué perro que es ese defensor!

Es común en el fútbol que a un rústico zaguero central se lo trate de perro. Lo que no es habitual es que un can real juegue de 2 ó de 6 y le salve las papas al arquero.
Sin embargo, en Paraguay, en el partido entre 12 de octubre y 1° de marzo (sí, era un partido, aunque parezca un duelo de fechas), de la Liga de General Aquino (250 km al norte de Asunción) pasó algo extraordinario.
El 1-1 era clavado hasta que un jugador del 12 de octubre pateó al arco y era gol seguro. ¿Seguro? Para nada. Porque ahí fue cuando apareció el mejor amigo del hombre (bah, del arquero), la pelota le pegó y el 1 pudo dominarla.
A partir de ahí, el desastre total, una sucesión de hechos bochornosos (Peña-Granados): el árbitro cobró el gol, y los de 1ø de marzo se pusieron como locos. Reclamaban, con razón, que se anulara y que el árbitro diera un pique. Pero fue gol, nomás. No quiero ni imaginar qué pudo haber pasado si los hinchas visitantes agarraron al pichicho. (Olé, 11/8/05)

miércoles, agosto 10, 2005

Escuela de periodismo


¿El periodismo es un oficio o una profesión? Según con quién se hable, se destacarán las ventajas de haber sido formado en la práctica de una redacción o en las académicas aulas universitaria o de alguna escuela. Algunos de los mejores periodistas del país aprendieron de viejos maestros-colegas y nunca asistieron a clase. Los diarios Clarín y La Nación cuentan, por su parte, con una Maestría en Periodismo, título de posgrado que, en teoría, debería corresponderse al grado de capacitación de sus egresados.
Ahora, ¿alguien me puede decir dónde aprenden periodismo los muchachos de crónica?

El cuento que hace desmayar a la gente

Chuck Palanhiuk es presentado como el nuevo genio de los cuentos de terror. A mis manos llegó, no tan de casualidad, una copia de Tripas, relato acerca de lo bueno y lo malo que puede llegar a ser hacerse la paja.
La prensa yanki dice que, cuando lo presenta en público, la gente al principio se ríe pero al final, varios se van desmayando de a poco.
Es algo largo pero vale la pena leerlo... si llegan al final.

domingo, julio 31, 2005

Al Pelado Cordera tampoco le gustan los mimos

En una entrevista publicada hoy en el suplemento Espectáculos del diario Clarín, Gustavo Cordera, voz y líder de Bersuit Vergarabat, sigue sumando méritos para convertirse en ídolo indiscutido de gran parte de la población.
A su carisma y sus letras, ahora agrega su odio a los mimos:

¿Tenés un ego desesperado?
Y...loco: soy cantante. Enrique Symns me dijo una vez, no tan en broma, que si él fuera presidente mandaría matar a todos los cantantes...
Y vos qué le dijiste?
(Se ríe) Enrique...¿y los mimos? Recapacitó: me dijo que primero mandaría matar a todos los mimos y después sí a los cantantes.

miércoles, julio 27, 2005

Asado con amigos en casa

 

lunes, julio 11, 2005

La violencia no distingue deportes

Córdoba: un partido de bochas terminó con varios heridos.
Dos personas resultaron heridas, una de un hachazo y otra de un balazo, tras una pelea que se produjo entre los participantes de un partido de bochas que se disputaba en una localidad del interior de Córdoba, informaron hoy fuentes policiales.
El enfrentamiento se produjo a la medianoche en una cancha de bochas de Balnearia, población del nordeste cordobés, cercana a la laguna de Mar Chiquita, que dista a unos 185 kilómetros de la capital cordobesa. (Clarin.com, 10/7/05)

miércoles, junio 22, 2005

Al Tano se le salió la cadena

El Tano Fazzini es uno de los periodistas más prestigiosos en el mundo del deporte. Tipo habilitado moralmente para hablar con sabiduría sobre fútbol, automovilismo y boxeo, entre otras disciplinas. Pero está viejo, parece, y si se olvida de tomar la pastillita pueden ocurrir cosas como ésta.

En "Desde el vestuario", el programa que los domingos conduce el Pollo Vignolo por La Red, el Tano Fazzini estaba exultante con el rendimiento del chico Moralez, de Racing. Y, para elogiarlo, apeló a una de sus clásicas metáforas: "Cuando lo vi, me fui en seco como un pendejo". Ah, bueno. Sin comentarios. (Olé, 21/6/05)